16 noviembre 2007

cuando acaba la inocencia



El ver a mi pequeña primita de unos cuántos meses de edad toda llena de chocolate, su carita manchada y con la sonrisa más tierna que jamás le haya visto, me puso a reflexionar sobre el privilegio que es la inocencia. Esa cualidad que solo los bebés, y alguno que otro adulto conserva através de los años.


Quizá para muchos de nosotros no es muy factible ser así; incluso quién tiene este don podemos asegurar que tendrá una vida difícil. Porqué?, la respuesta es sencilla. La mayoría de los seres humanos hacemos daño, en algunas ocasiones con intención y otras no tanta. Cuando una persona no tiene malicia queda expuesta a ser atacada, y muchas veces destruida por nosotros mismos. Es increíble lo que podemos llegar a influir en el carácter y la vida de un niño, cosas que marcarán para siempre su mente y su corazón. Somos lo que vivimos, sobre todo en nuestra etapa de formación infantil y adolescente. Muchos tienden a crear un caparazón que evita sufran nuevamente por lo mismo, algunos otros llegan a ser inseguros y huraños. Existen diferentes maneras de afrontarlo, pero el punto aquí es que todo esto hace daño.


Es utópico talvez. Pero por un momento imaginé que sería del mundo si todos tuviésemos ese toque de inocencia con el que nacimos. Seríamos más felices y menos egoístas, no habría tantas envidias y definitivamente viviríamos mejor.

Oda a Jhon Lennon y su "Imagine", una utopía.