20 noviembre 2006

JO JO JO... LA MAGIA SE ACERCA?



Se acerca Navidad y con ella, todas las ofertas y regalos, vanalidades y materialismo típico de estas fechas. Que si pachangas, que si posadas (que es una blasfemia llamar así a las borracheras), que si aguinaldo, que el regalo para el amigo, el tío, la prima. Yo jamás he regalado en Navidad a alguien en mi casa, pero siempre espero algo, ja ja ja sé que es egoísta pero es la verdad.

Bueno estos días de frío siempre se prestan para ponerse nostalgicos y pensar en la inmortalidad del cangrejo; cuando el año termina y empieza, yo jamás hago propósitos de año nuevo, solamente el año pasado, estaba con unos amigos y mi babyboy, y platicabamos sobre nuestros defectos, que casualmente nadie me encontró, pero no era que no tuviera, sino que no me conocen lo suficiente, en cambio no sucedió lo mismo con ellos dos, el señor ekis y la señora ye fueron tupidos por incesantes bombardeos que les imploraban cambiar su carácter, que la verdad no es por sentirme el perfecto de los perfectos, pero tenían muchas más cosas que arreglar que nosotros, osea como se diría "están más empinados que yo", o estaban porque puedo decir que por lo menos una de ellas, osea la señora ye, arregló su rumbo y modificó aquellos defectillos que venía arrastrando de años, producto de una torcida y fatídica relación (pero esa es otra historia), el otro quedó igual y creo que así seguirá.

Sí me gustan estas fechas, sí me agrada la época, las fiestas, los regalos, ver a la gente que no frecuento en el año, pero ese toque nostálgico que es típico de épocas decembrinas creo que jamás se quitará, siempre me ha acompañado, desde que tengo uso de razón, y vaya que sí tuve una linda infancia, será por eso? que cada que pasa el tiempo añoro quellos días felices -aclarando que los de ahora no son infelices, simplemente diferentes- en que solo esperaba a aquel sujeto barbudo que jamás se dejaba ver, pero era mejor así, y siempre tenía el juguete perfecto para muaaaa.

Mis navidades en la infancia fueron lo mejor de mi vida, lo más mágico, y eso que era engañado por mi tía, que en su momento fueron tiernas ideas para aumentar mi felicidad, ahora solamente son uasadas para sus malévolas burlas acerca de lo tontillo que estaba, pero así soy feliz. En fin, veremos que nos depara el destino para estas fiestas, solo espero mayor felicidad,y logicamente no podría despedirme sin desearles a todos mis conocidos lo mejor.