09 noviembre 2007

Miedo


Anoche no pude descansar bien, eran las 4:30 de la mañana y aún no lograba conciliar el sueño. Tenía miedo, no sé exactamente a qué?. Pareciera como si tuviera una carga en mi consiencia, la cuál no me dejaba dormir. No es la primera vez que me pasa, pero tampoco es algo que suceda muy a menudo. En ese momento vienen a mi mente las peores imágenes, los peores pensamientos, las culpas y pecados que he cometido, como si fuese una especie de castigo transitorio por algo que debo.
Ya es mediodía y me siento agotado. Aunque ya no tengo miedo; la luz de día logra aclarar mi mente, borra mis temores por un momento, espanta a mis monstruos y logra que todo comienze de nuevo para mí.
No soy tan cobarde, solo es en ocasiones o temporadas. Hace tiempo que no sucedía. Me siento como cuando era niño, que veía una película de terror, al caer la noche no podía dormir, tenía miedo de quedarme solo. Quería estar al lado de alguien, para que el deminio no me dañara o llevara consigo.
Todos pagaremos así nuestros pecados?, será una manera de penitencia de la vida misma de cobrarnos las que hemos hecho?, o sólo será un juego macabro de la mente. Mente traicionera y poderosa, mi mejor y pero enemigo.